De nuevo, mamá
Si echo la vista atrás y pienso en las fantasías que tuve de niña, adolescente y joven, me recuerdo siempre deseando tener varios hijos, dos o tres, o incluso cuatro. De siempre, desde niña me encantaron los niños pequeños. Siempre encontré en ellos algo especial que me hacía quedarme mirando, observando. Incluso recuerdo que en COU mi jefa de estudios habló muy seriamente conmigo porque ¡no podía pasarme el recreo en la clase de parvulitos! Mucha gente daba por hecho que haría una carrera profesional dedicada a los niños. Finalmente opté por la historia y el periodismo pero los niños siempre siguieron ahí. Pasaron los años y por lo que sea mis deseos de casarme pronto, tener hijos…no se daban. Con 35 años y para mi asombro porque no me lo esperaba, me quedé embarazada. Una maternidad que decidí asumir en solitario por las circunstancias (tristes, muy tristes) que entonces se dieron. Y en parte vi cumplido mi deseo de ser madre. De una manera dura, a veces muy triste, pero madre feliz por tener conmigo a mi doña Tecla. Comencé este blog, primero con el embarazo y después con su vida y muchas de las que me leéis ahora lo haciais entonces. Otras os habéis ido incorporando con el tiempo. Siempre respetuosas sin preguntar demasiado, cosa que os agradezco muchísimo porque son temas muy íntimos que tampoco me gusta contar demasiado. Sigue leyendo
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